Estimula la concentración. Para tomar las decisiones de golpeo de forma tan rápida como requiere el juego, es necesario estar concentrado en la pelota y el adversario. Estimula el poder de reacción, reflejos y el factor sorpresa.
Desarrolla la visión y coordinación ojo-pelota. El jugador no puede perder de vista la pelota en ningún momento. Su atención tiene que estar centrada en la pelota de ping pong y transmitir la información para una rápida respuesta de acción.